viernes, 25 de mayo de 2018

NUESTRO TRABAJO, NUESTRA DIGNIDAD

La fecha del Día de lxs Trabajadorxs fue establecida durante un congreso de la Segunda Internacional Socialista en 1889 para homenajear a cinco trabajadores que habían sido condenados a pena de muerte por protagonizar, junto a otros miles, el ciclo de luchas obreras de 1886 en Chicago, en reclamo por la reducción de la jornada laboral.

Ciento treinta y dos años, y unos cuántos kilómetros, nos separan de ese hecho conocido como “la revuelta de los mártires de Chicago”. Un poco más acá, desde que existen el puerto y los ferrocarriles, también hay historias de luchas que vale la pena volver a contar. Con la intención de reflexionar sobre esa historia de conquistas de derechos, organizamos junto a la Central de Trabajadorxs Argentinxs una charla-taller que llamamos “Las luchas en el puerto: ¿qué está pasando con nuestros derechos laborales hoy?”

Muchos y muchas nos sentimos parte de esa historia reivindicativa de la clase trabajadora. Una forma de continuar ese legado es apropiándonos de la Historia como una herramienta para la formación de la conciencia colectiva. Traer a este presente aquellas luchas suponía la posibilidad de ejercitar esa conciencia histórica, algo tan necesario como vital en tiempos en los que la pelea se concentra principalmente en defender lo conquistado.



Cambiar las formas de hacer política sin dejar de hacerla

Cambiar las formas de participar significó, para esta actividad, pensar en otro espacio que no fuese la Plaza Rivadavia y en otra modalidad que no fuese un acto con oradorxs. Esta intención vino a confluir con el acampe que los aceiteros de Cargill venían sosteniendo en la rotonda de ingreso al Puerto de White, en reclamo de mejoras salariales y las reincorporaciones de sus compañeros despedidos aquí y en Rosario. Fue el propio gremio de aceiteros el que dio el primer paso para concretar un deseo recurrente en algunas organizaciones, al proponer conmemorar la fecha en el lugar donde resistían, con una parrilla de choris y la música de artistas que se solidarizaron con su lucha.

La charla en el museo se presentó como una continuidad de aquella jornada. Desde sus comienzos, la historia de este museo -no nos cansaremos de repetirlo- estuvo marcada por historias de trabajadorxs, puntualmente, de los ferroviarios que, durante las privatizaciones de las empresas del Estado en los años ’90, salvaron del desguace herramientas, documentos y demás objetos pertenecientes a Ferrocarriles Argentinos. Acto seguido, lxs trabajadorxs del museo, poniendo en duda que sólo los varones de renombre pueden contar y hacer la Historia de un país, fueron a buscar las voces de quienes habían manipulado aquellas herramientas. De este modo, se inició un trabajo de investigación histórica en conjunto con lxs trabajadorxs del puerto, las usinas y el ferrocarril, en el que sus testimonios y las experiencias de trabajo vinieron a enriquecer los relatos del pasado.

Es para celebrar que Ferrowhite, un museo que históricamente se comprometió con la visibilización de estas historias, haya acompañado esta charla de distintos gremios y sindicatos para reflexionar sobre el trabajo en el presente, y no sólo en vinculación con lxs obrerxs ferroportuarixs. Esa mañana también se acercaron a pensar el mapa de la situación de lxs trabajadorxs en el país lxs mensajeros y cadetes de ASTRAMyC, municipales, docentes secundarios y universitarios, profesionales de la salud, trabajadoras de ANSES, bancarixs, músicxs, judiciales, aceiteros, trabajadoras de museos, comunicadorxs, trabajadores de la Cooperativa INCOB y estudiantes de las escuelas de arte.





Obreros con historias

Hace pocas semanas, Analía, Guillermo, Carlitos, Nicolás, Agustín, Natalia y Pol terminaron de fabricar tres obreros de madera que vienen a complementar la serie de obreros serializados del museo. Sin ponerse exhaustivos/as con los períodos de la Historia argentina, cada uno de ellos viene a representar un modelo de acumulación en el Puerto de Ingeniero White: el agroexportador bajo la tutela del capital inglés, el de gestión estatal y el neoliberal con su puerto transnacional.

Los obreros llegaron para acompañarnos en muchos viajes; hoy nos ponen en el desafío de repensar el trabajo en su sentido más amplio, a través de la formulación de preguntas con múltiples respuestas: ¿qué es un trabajador?, ¿qué es el trabajo?, ¿qué es una trabajadora?, ¿qué supone trabajar en el capitalismo? Asimismo, volvemos a reflexionar sobre el trabajo a lo largo de la historia y en el presente, y en un montón de aspectos que esa dimensión implica, como las condiciones de trabajo y las luchas en distintos contextos; el trabajo como un derecho humano y no como una mercancía; y en todas las otras cosas que hace a la vida de un/a trabajadora/a, tal y como dice una de las paredes del museo: “un trabajador nunca es sólo un trabajador, sino también lo que desea y lo que teme, qué come y cómo baila, las cosas por las que brinda y aquellas por las que lucha”.

Esa mañana, con Analía y Emilce, distribuimos entre las sillas de la ronda ocho relatos de luchas en el puerto para leerlos en voz alta e intentar reponerlos a través de los saberes de todxs. Entre ellas, seleccionamos la huelga de 1907, las huelgas ferroviarias de 1958 y 1961, la huelga portuaria de 1966 y la huelga de pescadores del año 2000. Otras historias que elegimos fueron las de lxs obrerxs desaparecidxs en la dictadura de 1976, de lxs trabajadorxs desocupadxs y de lxs trabajadorxs precarizadxs. A medida que las íbamos repasando, las escribíamos sobre las espaldas de los obreros de madera, junto a comentarios y preguntas que iban agregando el resto de lxs participantes.


Intervenciones

Pasó algo bastante extraño para esta clase de encuentros. La palabra no quedó centralizada entre “los más formados”. Con esta dinámica de leer y conversar sobre los diferentes relatos se posibilitó que la voz circulara entre muchxs. Quienes se expresaban lo hacían con actitud de aportar desde la propia experiencia, desde las problemáticas específicas de su sector y lugar de trabajo, también desde los recuerdos y vivencias, sin intenciones de imponer un qué debemos hacer como clase trabajadora para liberarnos de la opresión. La docente y secretaria general de la CTA, Ana Canullo, intervino desde ese lugar: 

El año pasado, cuando empezamos a estudiar la Reforma educativa y en octubre empezamos a enfrentar la Reforma laboral, empezamos a ver cómo todo encajaba perfectamente […] Se supone que desde educación tenemos que formar aquél trabajador del futuro más precarizado e individualista, en lugar de darle herramientas para cuestionar el sistema”.

El encuentro también nos permitió conocer otras historias de trabajo de algunxs compañerxs. Cacho Allende, a quien conocemos por ser dirigente de la Asociación Judicial Bonaerense, nos relató su despido –junto al de muchxs otrxs– de la Junta Nacional de Granos en 1985, hecho que vino a poner de manifiesto el fin del modelo de gestión estatal, en el cual el trabajo operaba como el articulador de las relaciones sociales, y su reemplazo por otro en el que el capital financiero y transnacional comenzó a gobernarlas:

En el año ‘84 u ‘85, no recuerdo exacto, los trabajadores de la Junta Nacional de Granos hicimos 15 días de paro. Habíamos paralizado el Puerto. En el año ‘85, el Elevador número 5 había tenido su mayor rendimiento. Se redujo notablemente su operatividad y se dio paso a la privatización de un ente que daba varios millones de dólares al país […] Se lo concedieron a Bunge y Born por 300 mil dólares al año. Era lo que faltaba destruir. Muchos de nosotros pensamos que fue un atentado y no un accidente […] En ese entonces, estábamos compitiendo, palo a palo, con Estados Unidos”.



Por otra parte, la huelga ferroviaria del ‘58 nos dio el pie para hablar del rol de las mujeres al margen de las tareas de cuidados para la reproducción de la vida. En el marco de aquella lucha, un gran número de mujeres salió a la calle para exigir por la liberación de sus esposos, detenidos durante la multitudinaria marcha del 1° de diciembre. Lo interesante de haberlo comentado fue no tanto dar cuenta de otro ejemplo de participación de las mujeres en la esfera pública, sino los nuevos interrogantes que ese relató despertó. Paula Ercoli, del colectivo FM De La Calle, expresó:

A veces una se pregunta qué rol a lo largo de la historia ocupamos las mujeres y no tenemos muchas respuestas […] Entiendo la discusión en cuanto al trabajo doméstico, que nos ha llevado a pensar que las mujeres sostenían los lugares reproductivos para que el obrero pudiera salir a organizarse, salir a trabajar a la fábrica, etc. El desafío más grande, es pensar dónde estaban las mujeres dentro del mercado. Porque me resulta imposible pensar que, en procesos de trabajo tan grandes, las mujeres estuvieran ausentes”.

En este sentido, durante la charla aparecieron nuevas pistas para ampliar las investigaciones sobre el mundo del trabajo en el puerto. Si nos une la necesidad de pasarle a la historia el cepillo a contrapelo, tenemos que indagar en las historias de las obreras, quienes sufrieron y resistieron a la explotación de dos sistemas, el del capitalismo y el del patriarcado. 

Pero… Vayamos al hueso: ¿qué va a pasar con nosotrxs?

Los obreros de Cargill nos comentaron que la planta de esta multinacional puede producir ¡con 16 operarios!, dado que la mayoría de los puestos de trabajo son para realizar tareas de mantenimiento. Conocer esta realidad, nos obligó a discutir un tema sensible: ¿cuál será la nueva situación de lxs trabajadorxs ante el avance del capital? Según Diego Márquez, delegado sindical de la empresa

con tanta tecnología, va a llegar un momento en que los trabajadores no vamos a tener qué hacer, la única fuerza de trabajo que vamos a brindar va a ser más que nada, la intelectual […] A los trabajadores lo único que nos va a quedar es la conciencia de clase  para decir basta”.


En la misma línea, Analía Lusarreta, docente e integrante de la comisión directiva de Suteba, agregó que el capitalismo necesita de la fuerza de trabajo para acumular y que, en este sentido, no es posible pensar un capitalismo sin explotación laboral:

el capitalismo siempre necesita de trabajadores, el tema es si va a aumentar o sostener una gran cantidad de trabajadores y trabajadoras en relación de dependencia, y sobre todo, en qué condiciones. El neoliberalismo necesita y promueve situaciones de flexibilización laboral cada vez más profundas. […] En China y en India hay mano de obra más barata que lo que puede costar fabricar un robot”.



En nuestro país, el gobierno impulsa la campaña del ‘emprendedurismo’ como una fórmula cuasi mágica para resolver problemas como la falta de trabajo, los despidos masivos, la precarización laboral y la pérdida del salario. Según esta visión, salir a flote no debería depender de la “gentileza” de un patrón que nos ofrezca un puesto de empleo, sino de cuánto esfuerzo individual dediquemos a revertir nuestras condiciones materiales. Esta medida da por sentado que lxs trabajadorxs partimos de una misma línea de salida y contamos con iguales recursos y posibilidades, al tiempo que se presenta como algo aislado de una cada vez más crítica realidad socioeconómica:

“Conceptualmente, emprendedor es quien «emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas» y emprender refiere a «acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño». Este concepto genérico lleva entonces al ideal del hombre moderno en la que el esfuerzo personal, la libertad del individuo y la igualdad de oportunidades contribuyen al desarrollo de la condición humana.”[1]

Esta receta toma cuerpo en la figura del/la trabajador/a monotributista, profundizando la precarización de las relaciones laborales.

En el proyecto de Reforma Laboral que el oficialismo presentó en el Congreso, en diciembre del año pasado, podía leerse que las empresas lograrían maximizar sus ganancias por la doble vía de la explotación de la fuerza de trabajo y el abandono de los costos de la seguridad social:

“A la flexibilidad horaria y el abaratamiento del despido se suma un tercer elemento: el abaratamiento de la registración de la relación laboral. Por un lado, se propone una reducción generalizada de aportes y contribuciones patronales a la seguridad social –que hasta hace unos meses se planteaba que sería sectorial–; y por otro lado se condonarían las deudas y reducirían las sanciones para la falta de registración de las relaciones laborales –que además ya no serán cobradas por el trabajador, desincentivando la denuncia de estas irregularidades–. Así, la mayor registración, que se plantea como un objetivo primordial de la reforma, se pretende lograr a costa de degradar sus implicancias, desfinanciando el sistema de seguridad social.”[2]

Este panorama se complejiza aún más con un elemento que perjudica la unidad de acción del conjunto de lxs trabajadorxs y refiere a la fragmentación –cada vez mayor– de la fuerza de trabajo, “es decir, al proceso que ha llevado a un distanciamiento cada vez mayor entre los ocupados con beneficios sociales de aquellos que no los poseen, así como de todos ellos en relación con los desocupados.[3]

Un gesto de unidad

En el Prende nos esperaban lxs chicxs, junto a sus familias y las mujeres de la Asociación de Amigxs del Castillo, para compartir una mesa que se extendió a lo ancho del taller. Allí brindamos por todas las situaciones que esa mañana habían sucedido en simultáneo con la charla: la cocina de kilos y kilos de tallarines con tuco y la jornada de impresión de remeras con los foquitos del Prende.





Cuando lxs trabajadorxs se encuentran para organizarse es muy común escuchar discursos que apelen a la necesidad de “construir la unidad de clase”. En el encuentro primó la importancia de escucharse y formarse con lxs otrxs a través de la experiencia; con esta pequeña acción fue posible ver materializada aquella proclama.

“En un momento del capitalismo ha surgido esto de ¿por qué no nos adueñamos de las empresas? […] El trabajador tiene la fuerza, aún hoy, con todo esto de que nos han querido desarmar. Todavía, me parece, que está eso en nosotros, nosotros podemos ponernos a la cabeza de todo esto. Yo sigo siendo muy optimista”.  Con estas palabras se refirió Norma Santiago –trabajadora jubilada del Hospital Municipal- a la oportunidad de hacer valer nuestra dignidad como laburantes, por ejemplo, multiplicando las experiencias de las fábricas recuperadas. Recibió muchos aplausos, tantos que casi le damos el cierre a la cosa ahí nomás… pero es preciso dejar esta crónica aquí.


* Los dibujos que acompañan este texto fueron hechos por Franco Cabrera Santos durante el desarrollo de la charla.


[1] Aizicovich H. (2018). “Emprendedurismo y flexibilización laboral”. Revista Acción: en defensa del cooperativismo y del país, n.° 1242, mayo, segunda quincena. Recuperado de: https://www.accion.coop/emprendedurismo-y-flexibilizacion-laboral
[2] Fernández Massi, M. (2017). “Crónica de una reforma anunciada”. Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas. Recuperado de: https://www.ocepp.com/single-post/2017/11/12/Cr%C3%B3nica-de-una-reforma-anunciada
[3] Arceo, N. et al (2008). “Empleo y salarios en la argentina. Una visión de largo plazo”. Buenos Aires: Capital intelectual,  Claves para todos, colección dirigida por José Nun, n.° 80, p. 89.


sábado, 19 de mayo de 2018

COLGADOS DE UN HILO



El viernes pusimos en marcha nuestra propia oficina de telégrafos. Junto a lxs alumnxs y docentes del Colegio San Pedro de Fortín Mercedes, realizamos la primera comunicación telegráfica del proyecto "546 kilómetros", con el que nos proponemos conectar al museo taller con el Museo Estación Cultural Lucinda Larrosa de la localidad de Fernández Oro, en la provincia de Río Negro.

Idea del artista rosarino Federico Gloriani, el proyecto "546 kilómetros" invita a reflexionar sobre la evolución de los dispositivos de comunicación y el potencial poético -y puede que también crítico-, de los artefactos considerados obsoletos. Este año el Día Internacional de los Museos tuvo por lema: "museos hiperconectados". Cada señal que emite como un S.O.S el extraño aparato que armó Fede podría decodificarse así: "hiperconectados", es cierto, pero ¿A qué, entre quiénes y de qué manera?.

Ayer la conexión no fue con el Valle del Río Negro, sino con la ciudad de Rosario. Allí estaban Federico y su amigo Manuel Puentes. De este lado, nos daba una mano fundamental el maquinista Néstor Ibarra, que aprendió a transmitir en morse de la mano de su padre que era jefe de estación del Ferrocarril Nacional General Roca.

El telégrafo fue el primer medio que permitió a las personas comunicarse a distancia de manera casi instantánea. La gran red que hoy conecta a nuestras pantallas comenzó a tejerse con el humilde hilo telegráfico. Pero en el telégrafo, lo comprobamos con lxs chicxs ayer, la inmediatez está lejos de resultar transparente. Traducir cada palabra a puntos y rayas requiere de un esfuerzo considerable. El viejo y elemental telégrafo nos recuerda que si las comunicaciones son cada vez más simples, lo son en virtud de un orden técnico cada vez más complejo. Un orden que la mayoría de nosotros ha renunciado a comprender, en favor de una promesa de horizontalidad que encripta opacas jerarquías.
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jueves, 17 de mayo de 2018

LAS ISLAS


Nuestro compañero Agustín Rodríguez viaja con "Isla Invisible" hasta Punta Lara para participar de "Las islas", un encuentro que reúne a cinco proyectos artísticos que cruzan un curso de agua.

"Trabajar con/en/sobre una isla te lleva, tal vez por aislamiento o por puro naufragio, a conectarte con otros. Así es que ahora estamos en este periplo, a punto de reunirnos y hacer públicas nuestra derivas y producciones en Casa Río, el 19 y 20 de mayo."

https://www.facebook.com/Isla-Invisible-2111477369080343/
https://www.facebook.com/events/597914967233247/?active_tab=about

lunes, 14 de mayo de 2018

BINGO MONUMENTAL



Este museo tiene un "castillo" que es Monumento Histórico Nacional. Pero también tiene amigos monumentales. Porque así como un monumento es aquello que se erige en memoria de algo, son nuestrxs amigxs los que vuelven a este museo memorable.



miércoles, 9 de mayo de 2018

DALE BOLILLA AL CASTILLO


Sumate al Bingo Monumental que la Asociación Amigos del Castillo organiza en el Día Nacional de los Monumentos. La usina General San Martín es Monumento Histórico Nacional y Provincial. Si le damos bolilla, por ahí mejora su suerte.

domingo, 6 de mayo de 2018

TALLERES Y TALLARINES



Ayer las chicas y los chicos del taller Prende realizaron su primera jornada de impresión serigráfica. Aprovecharon la mañana luminosa para estampar un montón de foquitos sobre camisetas de distinto talle y color que ahora juegan todas en el mismo equipo. Entre tanto, en otro lugar del museo, algunos grandes armaban ronda. Con el 1º de mayo en mente, trabajadorxs del sindicato de aceiteros, ferroviarios de los Talleres Maldonado, docentes secundarios y universitarios, obreros del frigorífico recuperado INCOB, personal de la ex Junta Nacional de Granos, integrantes de la CTA, compañeros del Museo del Puerto, judiciales, bancarios, músicos, municipales, mensajeros y cadetes... llegaron hasta Ferrowhite para sumar sus reflexiones y testimonios a una charla que buscó hilvanar los conflictos de distintos momentos y sectores en una misma historia: la historia de las luchas laborales en la ciudad y el puerto. Pero también la cocina del Prende hervía de gente. Noemí y Ariel, Yesi y Darío, Titi, Antonella, Daiana, Yohana, Nenucha, Camila, Katty y las dos Lorenas, se organizaban para preparar kilos y más kilos de tallarines con tuco. Además del edificio y de la colección con la que suele ser identificado, conviene entender a este museo como una gran mesa. Una mesa que termina por quedar corta, no importa cuanto se extienda.









lunes, 30 de abril de 2018

CANTAR Y CONTAR



¿Por qué cantamos en un museo? Porque cada canción cuenta. Cuenta quien la compone, pero también quienes la cantan. Por eso, aunque la canción es una, las historias que evoca son muchas. Tantas como voces la entonan con el énfasis, genuino o fingido, del que presta testimonio. Cuando, allá por el 75, Silvia Majnach escuchó por primera vez el tema "Mi viejo", casi seguro que no pensó en el papá de Piero. Pensó, tal vez, en su padre, como todos los que la escuchamos ahora interpretar esa canción recordamos, seguramente, al nuestro. Será por esa capacidad para activar la memoria, pero también la imaginación, que las canciones nos permiten encontrarnos, reuniendo en el bochinche del aplauso lo que para cada uno suena diferente.

El domingo 29 de abril de 2018, durante el primer encuentro de "Historias son canciones", Sarita Cappelletti presentó a lxs cantantes Andrea Bohn, Lali Delaocho, Miguel Angel Lizarraga, Andre Diez, Luisa Manuela Díaz, Francisco Feola, Delia Figueroa, Susana Landriscini, Silvia Majnach, Susana Natol, Gabriela Pastore y Marcela Rama.







martes, 24 de abril de 2018

A LABURAR



"¡Andá a laburar al puerto!" Así dicen los que te mandan a trabajar. Porque se supone que en el puerto siempre hubo, hay y habrá trabajo para todo el mundo. ¿Pero es así?

Ferrowhite invita a docentes y alumnxs de nivel medio y superior a indagar en las transformaciones del trabajo asalariado acá, en Ingeniero White. Lo haremos poniendo en cuestión la figura del obrero que habita en nuestras salas, contrastando ese estereotipo con la experiencia concreta de quienes trabajan, hoy por hoy, en este sitio, y con los cambios vividos en el mundo laboral a lo largo de las décadas.

¿En qué se parece un estibador que hombreaba bolsas de 70 kilos a un operario que pone en marcha una cinta transportadora? ¿Son sólo hombres los que trabajan? ¿Cuánto hay de cierto en la idea de que “el trabajo es salud” o de que “el que no trabaja es porque no quiere”?

Además:
CONSTRUIMOS FERROCARRILES Y MUELLES. Bidones, embudos y tarritos se convierten en los silos, trenes y barcos de un juego para seguir, junto a lxs pibxs de primaria, el camino de un grano de soja de la pampa a Shangai. Podés ser maquinista o camionero, peón de vías o recibidor de granos, pero ¡ojo!, que en White jugar “por los porotos” equivale a jugar por mucha plata.

VAMOS A LA PLAYA. En la playita de la usina hay de todo: pinzas de cangrejo y pellets de polietileno, precintos plásticos y semillas de maíz. Analizando cada cosa que el agua trae hasta este museo, tal vez descubramos cómo los cambios en la producción fueron modificando tanto el paisaje que nos rodea como las maneras de trabajar y de disfrutar de nuestro tiempo libre.

Y DEJAMOS HUELLA. En nuestro taller ¡Prende! hay sellos, stickers y tintas que esperan a lxs chicxs del jardín para diseñar la ropa de los trabajadores del futuro, imprimir los boletos de un tren a la luna, o imaginar las criaturas de leyenda que habitan en la ría.

Las visitas tienen una duración aproximada de una hora y media y son gratuitas. Para reservar una,  llamanos de lunes a viernes, de 9 a 13 horas, al 4570335.

Podés descargar el PDF con las propuestas educativas de los siete museos, el Teatro Municipal y la División Áreas Verdes del Instituto Cultural de Bahía Blanca siguiendo este link: http://cultura.bahiablanca.gov.ar/la-ciudad-como-una-aula-e…